Una justa y dura reflexión

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Hoy no hablaré de moda.
Básicamente porque creo que hoy he vivido una experiencia personal que vale la pena ser contada para que reflexionemos sobre nuestros “verdaderos” problemas.

Hoy, a media tarde, mi “gran” problema era terminar un dossier de Asesoría de Imagen para una cliente y luego ordenar mi salón porque estaba un poco patas para arriba.

En fin, que empezamos a sentir gritos y una discusión muy acalorada.

Eran nuestros vecinos, los cuales me caen muy bien porque suelen ser muy simpáticos, por “x” o por “y” (debido a un cuadro complejo de explicar y creo que tampoco viene al caso dar detalles).

Asistimos a nuestra vecina en casa, a los pocos minutos mi salón (ese que aún estaba sin ordenar…) estaba compuesto por 6 Mossos, 2 asistentes del SAMUR, mi vecina, uno de sus hijos, mi chico, yo y el cachorro de mi vecina.

Ante tal cuadro, un poco complejo y a la vez duro, me vino en mente una reflexión: “Qué frívolos podemos llegar a ser los seres humanos”, y explico el por qué de mi reflexión.

En un primer momento mi única ocupación fue atender a mi vecina, que se calmara y que pudiera respirar entre tanto llegaban los servicios del SAMUR. Pero cuando ví a toda la gente que estaba en mi salón, por un momento (tal vez unos pocos segundos) mi única preocupación fue: “El salón está desordenado, qué pensará está gente de mí”.

Evidentemente fue muy fugaz ese pensamiento, pero muchas veces nuestras mayores preocupaciones se convierten en nada ante el posible drama que está padeciendo nuestro vecino de la puerta de al lado.

Sólo quería contarles esto.
Un gran saludo y muchas gracias por haber leido esta reflexión.

Valentino Mogrezutt

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Un pensamiento en “Una justa y dura reflexión

  1. Es cierto que a veces, sin darnos cuenta, nos cuesta ponernos en la piel de los demás, tal vez por el habitual ritmo al que estamos acostumbrados a seguir o tal vez porque pensamos que ciertas cosas ‘siempre les ocurren a los demás’, y sencillamente nos enfrascamos en nuestra cotidianeidad dejando a un lado lo que para ‘los demás’ está siendo un verdadero desastre…
    Afortunadamente, de este tipo de situaciones aprendemos y eso es lo positivo.
    Aunque, a decir verdad… el frívolo estoy siendo yo ahora mismo al buscar lo positivo dentro del monumental cuadro que se le planteaba a esta familia!

    Aissss… es tan fácil que ocurra cuando no eres tú el protagonista de semejantes situaciones…

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